¿Cómo viven los vendedores de la plaza San Martín la apertura de la Feria del Libro cordobesa? Si bien supone un mayor atractivo de consumidores en el período en que tiene lugar, durante un tiempo importante este evento social y cultural dificulta el trabajo de estas personas. María José es una de las afectadas, con su puesto de accesorios femeninos (alhajas, pañuelos, entre otros). Ella nos explica los motivos y cuenta, desde su perspectiva, cómo se vive el movimiento de personas por estos días.
*Cómo influye el hecho de que la feria de libro esté en la plaza?
-Influye en las ventas cuando se abre. Pero cuando están armando las carpas se deja de vender absolutamente. Es morirse de hambre básicamente todo el mes en que se arman las carpas y cuando las desarman también porque nos encierran acá adentro y la gente no viene. Está todo cerrado el predio. Dejan las esquinas abiertas, nomás. Cuando abren la feria las personas tienen más entrada… De todos modos, no es que se venda muchísimo más que en el resto del año. Pero al menos hay gente en comparación al momento en que la están armando. Y nada más. La gente se acerca un poco más.
*Cómo ves el movimiento de la gente en estos días?
-Y… hay muchos niños. Si. Eso cambia un montón. Más tarde, generalmente, chicos de la facultad o gente que sale del trabajo… qué se yo… y los días que está la feria abierta está lleno de chicos. Lleno, lleno de chicos… que no compran, pero que están ahí… molestando (dice riendo).
*Claro, ahora, que está la feria, vemos que hay muchos colegios dando vuelta…
-Por eso: mucho movimiento, muchos colegios, muchos chicos, desde jardincito hasta secundario. Todos los días, todas las tardes, hasta las siete… ya después no hay tanta gente. *-
30 de septiembre de 2007
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